El futuro de Chrysler

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May 6, 2009Autos1 Comment

El motivo por el cual una empresa se declara en bancarrota es muy parecido a cuando una persona lo hace: no tiene suficiente dinero para cumplir con sus gastos y deudas y busca alivio. También es un procedimiento legal. Un juez toma el caso y decide el futuro de la empresa. En este caso, la empresa está solicitando una “reestructuración”. Esto quiere decir que Chrysler no quiere cerrar sus puertas; sino que lo que quiere es que sus acreedores acepten pagos parciales por el dinero que Chrysler les debe porque no puede pagarlo todo. SI lo aceptan, entonces la empresa sale del procedimiento de bancarrota y puede seguir operando.

Si el juez rechaza esta solicitud de reestructuración, entonces la compañía entraría en lo que se llama “liquidación”. En una liquidación, todos los activos de la empresa (aquellas cosas que tienen valor) son vendidos –las plantas, los edificios, el inventario, etc.– y con el dinero recaudado de la venta se les paga a los acreedores según una fórmula que da prioridad a ciertos acreedores.

La ley de bancarrota es muy explícita y dice claramente quién tiene que ser pagado por completo antes de que se les pague a otros. Los empleados y los proveedores vienen primero. En último lugar están los accionistas, que típicamente no reciben nada (o muy poco). En el medio están aquellos que le han prestado dinero a Chrysler. Y estos precisamente son los que no están de acuerdo con el plan de reestructuración.

Quién no está de acuerdo con el arreglo

Algunos de estos acreedores –que le prestaron miles de millones de dólares a Chrysler – no están satisfechos con el plan de reestructuración que la gerencia ha propuesto y que el gobierno y el sindicato han apoyado. Dicen que les da preferencia a ciertos grupos que según la ley de bancarrota no la tienen. Y al darles preferencia a estos otros, el dinero que les correspondería a ellos está siendo desviado a terceros. Estos prefieren que se liquide la empresa y que el dinero que resulte de la venta se divida conforme a las leyes de bancarrota.

El juez de bancarrota es quien tomará la decisión de si va a aceptar el plan de reestructuración tal como está, si pide modificaciones o si lo rechaza y ordena una liquidación supervisada por la corte. El juez en este caso es Arthur Gonzalez, quien tiene mucha experiencia con casos de bancarrota grande, como el de WorldCom y Enron.

¿Cuánto recibirán los accionistas y los prestamistas?

Los accionistas actuales no recibirán ninguna recompensa por sus acciones. Simplemente perderían el valor de sus acciones. Este es el riesgo que uno corre cuando compra acciones; lo hicieron sabiendo que si le iba bien a la empresa, ganarían mucho, pero si le iba mal, perderían una parte o todo de su inversión.

Los prestamistas que le prestaron aproximadamente 7,000 millones de dólares a Chrsyler están siendo ofertados sólo una parte de ese dinero (XX centavos por cada dólar que le prestaron). En vez de entregarle el 55% de las acciones al sindicato, ellos quieren recibir una parte de esas acciones a cambio del dinero que no van a recuperar. La gerencia de Chrysler no les ha otorgado esto y por eso están en la corte de bancarrota para ver qué decide el juez

Los nuevos dueños de la empresa

El plan de reestructuración cambiaría radicalmente a la empresa. Los nuevos dueños serían:

  • El sindicato de United Auto Workers con el 55% de las acciones
  • La empresa europea FIAT con el 25% de las acciones
  • El gobierno de los Estados Unidos
  • El gobierno de Canadá

¿Por qué el sindicato recibió la mayoría de las acciones?

Es una forma de saldar una deuda grande que la empresa tiene con los trabajadores sindicalistas. Una gran parte del problema financiero que tienen no sólo Chrysler sino todas las empresas estadounidenses de autos es cómo pagar los beneficios de jubilación y de cuidado de salud a sus empleados retirados. En los 1960 y 1970 los sindicatos negociaron unos contratos increíblemente generosos para sus miembros. Ahora el costo de mantener esos beneficios –en gran parte– ha causado la bancarrota de Chrysler y la crisis en el sector.

Hace unos años, a unos financieros se los ocurrió una idea muy astuta. En vez de que la empresa siguiera pagando estos gastos de jubilación sin saber su costo total, montaron un fondo de inversión controlado por el sindicato. Este fondo invertiría dinero y los resultados se usarían para pagarles los beneficios a los jubilados. Chrysler daría el capital inicial del fondo y una vez pagado ya no tendría más responsabilidad ante los jubilados. El fondo de inversión se ocuparía de eso. Este tipo de acuerdo se llama un VEBA (voluntary employee beneficiary association) o “Asociación voluntaria de beneficios para los empleados”. Chrysler no llegó a depositar todo el capital que había acordado. Y al declarase en bancarrota, es una deuda más que tiene que saldar. Como parte de la reestructuración le ha entregado el 55% de sus acciones al VEBA para saldar esa deuda. Al hacer esto el VEBA (controlado por el sindicato) es el principal accionista del nuevo Chrysler.

¿Corre algún riesgo el sindicato?

Esto es sumamente riesgoso para el sindicato porque si Chrysler entra en problemas de nuevo, corre el riesgo de quedarse con acciones que no valen nada. Pero es un “jonrón” para el sindicato porque ahora tienen control de las acciones y representación en la junta directiva, y siguen ganando millones en honorarios por administrar el dinero del VEBA.

Algunos critican este acuerdo, diciendo que fue hecho por intereses políticos ya que el sindicato ayudó a elegir al presidente, y es la administración del presidente actual quien ha abogado por esta reestructuración.

FIAT, el socio clave

Fiat, una de las empresas automotrices del mundo de origen italiano, será el socio operativo del nuevo Chrysler. Esta empresa básicamente está comprando a Chrysler y es quien realmente manejará las decisiones estratégicas de la empresa.

Por un lado esto es bueno porque es una empresa grande que se ha recuperado de su propia crisis y también está acostumbrada a negociar con los sindicatos poderosos de Europa. Pero aún queda por verse si realmente van a poder crear una empresa rentable de la Chrysler. Daimler no pudo hacerlo y perdió miles de millones de dólares en el intento. Otras empresas europeas también han intentado entrar en Estados Unidos y han fracasado.

Para ver como te puede afectar a ti como consumidor lee este artículo: “Lo que significa la bancarrota de Chrysler para los consumidores”.

One Response to “El futuro de Chrysler”
  1. flores ruiz EMILIO

    Al margen de la reestructuracion.

    La experiencia de TODAS las quiebras en el mundo es que estas – LAS EMPRESAS – terminan LIQUIDADAS.

    PIERDEN COMPETIVIDAD POR DOS SIMPLES RAZONES.

    CONFIANZA y

    En el caso particular de Chrysler.COSTOS.

    SALUDOS EMILIO