Fraude en seguros de vida para indocumentados

Cada vez es más difícil para el inmigrante ilegal vivir en los Estados Unidos. Muchos de ellos desarrollan su vida en la clandestinidad, trabajando con papeles falsos, conduciendo vehículos con licencias expiradas y sin poder recibir ayuda en caso de enfermedad o muerte.  Pese a todo ello, muchos indocumentados han logrado hacer frente a su situación y salir adelante. Pero, no todos corren la misma suerte pues varios indocumentados han sido víctimas de fraude.

Entre los fraudes más comunes está el de seguro de salud y de vida. Según los expertos, los más vulnerables son lamentablemente los inmigrantes indocumentados, considerados un blanco fácil para los estafadores de seguros porque muchos no hablan el idioma e ignoran el sistema de seguros de este país. Según la Coalición contra el Fraude de Seguros, $80 mil millones por año o casi $950 por cada familia es el costo del fraude de seguro para los norteamericanos.

Existen leyes federales y estatales que prohíben el fraude, así como reglamentos estatales de seguros que rigen los códigos de protección del consumidor contra el fraude. Dependiendo de las circunstancias del fraude de seguros de vida, tú puedes tener derecho al reembolso total de tu dinero o, en algunos casos, a la compensación que muchas veces equivale al monto de los daños económicos que has sufrido.

Se considera fraude si un agente de seguros te miente sobre tus primas de seguro de vida, cobrándote un monto mensual y subiendo el precio sin previo aviso. Esto también ocurre si el agente falsifica las firmas en tu solicitud de seguro de vida sin tu conocimiento y si te prometió ciertos beneficios en tu póliza de seguro de vida que nunca ocurrieron o que simplemente no eran ciertos.  Para comprar un seguro de vida, la persona tiene que mostrar una identificación, puede ser la tarjeta de Seguro Social o la licencia de conducir, además de sus ingresos. Si un agente te dice que no necesitas estos documentos, lo más probable es que te esté vendiendo un seguro de vida falso.

Cómo evitar el fraude:

–        No te dejes presionar. Antes de firmar, infórmate sobre la compañía de seguros y sobre los beneficios que te están vendiendo.

–        Nunca ignores los avisos de la compañía de seguros, a pesar de que el agente te diga que se trata de un “error” y no hay nada de qué preocuparse.

–        No te dejes confundir por el seguro de vida disfrazado de un “plan de pensiones” o un “fondo de retiro”. El seguro de vida no es un plan de pensiones.

–        Nunca compres una cobertura que no entiendas. Es responsabilidad de la agencia y de la compañía explicar todo lo relacionado a la cobertura.

–        Guarda cada documento que explique la cobertura y su política. Archívalos en un lugar que sea fácil de encontrar.  Ten impresos todos los papeles.

–        Si una nueva política sustituye a una antigua, asegúrate de que la cobertura no se termine hasta que la nueva política haya sido emitida. Además, cada vez que una política reemplace a otra, el agente debe explicarte cómo te beneficiarás.

–        Nunca le des dinero a un agente  sin obtener un recibo.

–        Nunca firmes un formulario que incluya espacios en blanco, incluso si el agente te asegura que no son más que una formalidad.

–        Por último, nunca compres un seguro de un agente sin licencia o de una compañía no autorizada.

Comunícate con el Departamento de Seguro de tu Estado y con el National Insurance  Crime  Bureau (1-800-835-6422) si crees que te están estafando o alguien te pide que participes en un fraude.