La bancarrota de General Motors

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June 1, 2009Autos2 Comments

Después de 100 años operando como empresa, General Motors –que por un tiempo fue la empresa privada más grande del mundo– hoy por la mañana se declara en bancarrota. Al hacerlo, General Motors está admitiendo que no puede cumplir con las obligaciones financieras que tiene con sus acreedores. Las cifras confirman esta situación. La empresa cerró el año pasado con $91 mil millones en activos y con $176.4 mil millones en pasivos, una diferencia que supera los $85 mil millones. Desde 2004, General Motors ha perdido más de $88 mil millones y seguía perdiendo dinero hasta el día de hoy en cada vehículo que vendía.

Antes de esta declaración, la empresa intentó buscarle una salida a la crisis actual. El año pasado pidió ayuda del gobierno federal, que le otorgó unas líneas de crédito para poder seguir pagando sus gastos y deudas. Luego, el Presidente actual le extendió líneas de crédito adicionales y, a cambio, le pidió un plan de negocio que detallara cómo iba a salir de la situación en la cual se encontraba la empresa. Además, el Presidente organizó un comité de expertos financieros para evaluar la factibilidad del plan presentando por la gerencia de General Motors. Ese reporte está disponible aquí en inglés. Al llegar a la conclusión de que no había otra opción, comenzaron las negociaciones para tratar de entrar en acuerdos previos con los acreedores (un proceso que típicamente ocurre después de la declaración en bancarrota, pero como éste es un caso muy especial dado la importancia de la empresa, las negociaciones comenzaron inmediatamente).

Causas de la bancarrota de General Motors

Una empresa tan grande no llega a esta posición de un día para otro. General Motors ha sufrido varios problemas clave durante mucho tiempo: algunos causados por la empresa, y otros que, de hecho, son solamente realidades del mercado.

Una recesión aguda que redujo el número de vehículos comprados en EE.UU.

Antes de la recesión, se vendían aproximadamente 16 millones de vehículos al año en el país. El año pasado, se vendieron solamente 13.2 millones, y este año se espera que sólo se vendan 10 millones. Esta reducción de casi 40% en el volumen del mercado reduce también drásticamente el número de vehículos vendidos por General Motors. Al vender menos, tienen menos dinero para cubrir sus gastos fijos. Para una empresa como GM, que ya estaba perdiendo dinero, las ventas reducidas ya no generaban suficiente efectivo ni para cubrir las cuotas ni para otros pagos, algo mucho más básico que la rentabilidad.

Contratos no económicos negociados con los sindicatos

Los jubilados de General Motors disfrutan de beneficios poco antes vistos por otros trabajadores. Estos beneficios (pensiones generosas, cuidados de salud de alta calidad sin costo y mucho más) le cuestan a General Motors miles de millones de dólares cada año. La condición deteriorada de la empresa no le permitía pagar tales gastos, pero al mismo tiempo, negociar concesiones importantes se le hizo imposible.

La imposibilidad de la gerencia de adaptarse a las preferencias de los consumidores

En gran parte, la causa del fracaso de General Motors es la responsabilidad de la gerencia por no anticipar las preferencias de los consumidores –como sí lo han hecho otras empresas del sector. Entonces, justo cuando se estaban vendiendo menos vehículos, General Motors durante mucho tiempo ofreció vehículos de poco interés entre los consumidores. Además, también durante muchos años, GM padeció de una reputación de baja calidad. En este último tiempo, la calidad de los vehículos ha mejorado considerablemente y comenzaron a adaptarse a las realidades del consumidor de hoy, pero ya era muy tarde.

Próximamente

La bancarrota de General Motors, Segunda parte: Qué le espera a General Motors durante y después de la bancarrota

2 Responses to “La bancarrota de General Motors”
  1. Kadhafi

    Un dato importante es el gasto desmedido y las concepciones en millones de dolares que se les ha estado entregando a los ejecutivos de la empresa. Los grandes ejecutivos recibiendo grandes prevendas y gastando millones en viajecitos en jets privados, enormes limosinas, mucha champana y demas yerbas. Si comparamos los gastos de estos individuos a las pequenas concepciones que han logrado los empleados (seguro medico por ejemplo) entonces veremos que lo que reciben los empleados no son mas que limosnas.