¿Qué pasa con el sector financiero?

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September 17, 2008EconomíaSin comentarios

Los acontecimientos de las últimas semanas representan una serie de eventos sin precedente en la historia financiera del país.

Hemos visto las instituciones más grandes y supuestamente confiables derrotadas por las malas decisiones tomadas por sus gerentes.

Hemos visto el gobierno del país tener que respaldar millones de millones de dólares en inversiones precarias y complejas hechas por estas instituciones para prevenir un posible colapso total del sistema financiero global.

Hemos experimentado la reducción de más de $1 millón de millones en el valor de las acciones cotizadas en las bolsas de valores. La gente que me conocen sabe que no me presto para la exageración.

El papel del sector de las viviendas en la crisis

La raíz de todo esto es el sector de viviendas del país. Durante el “boom” de los primeros años de la década, millones de hipotecas se otorgaron a personas que no tenían la condición financiera para pagar las cuotas. Estas hipotecas se dieron usando como respaldo casas que en realidad no valían el precio de compra. Muchos se beneficiaron de eso.

Todos se beneficiaron…al inicio

El “comprador” pudo vivir en una casa que jamás hubiese podido comprar bajo circunstancias normales. El corredor de bienes raíces y el de hipotecas ganaron comisiones jugosas. El banco que otorgaba la hipoteca cobraba honorarios e intereses muy altos. Las instituciones Freddie Mac y Fannie Mae cobraron primas muy altas para asegurar estas hipotecas.

Los fondos de capital riesgo y muchos bancos y gobiernos alrededor del mundo le compraron a estas instituciones (y a otros bancos) instrumentos financieros respaldados por estas hipotecas y casas, recibiendo un alto retorno en su capital. Y para poder multiplicar estas ganancias, lo compraron usando dinero prestado a niveles jamás visto.

Y por supuesto los ejecutivos de todas estas instituciones recibieron millones de dólares en compensación por su “buen trabajo”. Los accionistas de estas empresas vieron el valor de sus acciones subir. Hasta el gobierno pudo disfrutar del porcentaje alto de familias que eran “dueños” de su casa.
Pero todo este “éxito” se basaba en una premisa clave: que el comprador tenía la capacidad de pagar sus cuotas a tiempo y sin falta. Ya sabemos que eso era imposible. Y todo ha colapsado y todas han perdido.

Los efectos que podemos esperar

Los efectos de todo esto se sentirán por muchos años y nos impacta a todos. Al corto plazo, entraremos en una recesión económica y veremos un incremento en las tasas de interés que pagamos en las tarjetas de crédito, para los préstamos de auto y de hipotecas. También será mucho más difícil calificar para todo tipo de préstamo.

Las inversiones más seguras – emitidas por el gobierno federal- pagarán un rendimiento muy bajo. El gobierno tomará una mano dura para regular al sector financiero; según lo ocurrido con las crisis del pasado, implantará demasiadas regulaciones que limitarán el crecimiento empresarial y por ende el crecimiento de la economía del país. Esto va a reducir las oportunidades de empleo. Probablemente entraremos en un periodo de “deflación” (lo opuesto de la inflación) donde los precios bajan por falta de demanda, algo muy dañino para la economía.

Pero la economía sigue fuerte

Pero a pesar de todo esto, no podemos olvidar que la economía de los Estados Unidos sigue siendo la más grande del mundo y en muchos aspectos la mas solida y confiable. Es mucho más grande que cualquier crisis financiera incluso esta. Mientras que uno sea prudente con su dinero, ahorrando mucho, no gastando más de lo que gana e invirtiendo en cosas realmente seguras y para el largo plazo, esta crisis no será nada más que un mal recuerdo.