Superando errores comunes

Todos somos culpables de cometer errores con nuestro dinero de vez en cuando. Aquí les presento los errores más comunes que cometen los hispanos con el dinero.

No deje que lo siguiente le pase a Ud.:

No revisar los gastos de cierre de su hipoteca.

El proceso de comprar una casa mediante una hipoteca es complicado y requiere ayuda profesional. En adición al interés que uno paga al dinero que toma prestado, hay muchos honorarios y tarifas que uno tiene que pagar para finalizar la compra de la casa y el financiamiento. Estos honorarios y tarifas se conocen como los gastos de cierre o “closing costs”.

Es muy importante – antes de firmar nada – ver un listado detallado de los gastos de cierre. Pregunte cuales son gastos fijos y cuales son gastos “estimados”. Para los gastos estimados pregunte por cuanto puede variar el verdadero gasto final. Muchos de estos gastos son negociables. No acepte que le digan “no se preocupe por esos gastos que lo incorporamos a la hipoteca y no tienen que pagarlos hoy”. Debe preocuparse porque estará pagándolos por años y con intereses. En promedio, los gastos de cierre le deben salir entre $2,100 y $4,000. Si le quieren cobrar más de esto, ojo que puede ser que lo estén estafando. No le de pena preguntar sobre y negociar cada cargo, hasta las fotocopias.

Comprar una casa demasiada cara para sus ingresos.

Uno no debe gastarse más del 40 por ciento de sus ingresos mensuales en la vivienda. O sea, si gana $4,000 mensuales, lo más que se debe gastar en la casa es $1,600. Muchas personas han elegido usar una hipoteca exótica donde solo paga los intereses (y no el capital) o paga hasta menos del interés cada mas para estirar su dinero y poder tener una casa mas cara.

Con las tasas subiendo, estas personas se encontraran en aprietas por que los contratos que firmaron les permiten a los bancos subir drásticamente el pago mensual si suben las tasas después de cierto tiempo. Sale mejor comprar una casa mas pequeña dentro de su presupuesto y vivir tranquilo.

Declararse en bancarrota sin necesidad.

La radio y televisión están llenos de anuncios de empresas prometiendo “eliminarle” su deuda de tarjeta de crédito. No hay forma legal de hacer esto sin perjudicar su crédito por mucho tiempo. Una solución que se “vende” mucho es declararse en bancarrota. Al hacer esto, uno esta garantizando que cualquier préstamo que desee solicitar durante los siguientes 7 a 10 años le será muy difícil de conseguir y si lo logra será a términos no favorables.

Antes de hacer esto, hable directamente con las tarjetas y trate de llegar a un acuerdo de pago.