Las tasas de interés que se cobran juegan un papel muy importante en la economía. Cuando las tasas están muy altas, las empresas y los consumidores temen tomar dinero prestado por su alto costo. Las empresas toman dinero prestado para invertir en sus negocios (comprando una fábrica, expandiendo un almacén, etc.). Los consumidores toman dinero prestado para comprar ítems grandes (casas, vehículos, muebles, electrodomésticos) y cosas pequeñas (gastos en las tarjetas de crédito).


